RAMON FELIPÓ, AVUI, A L'ARTICLE DE JOAN DE SAGARRA A 'LA VANGUARDIA'

Libros solidarios




Joan de Sagarra
 Joan de Sagarra. La Vanguardia 12/07/2020 



El año 1990, cuando me casé con María Jesús (e.p.d.), me fui a vivir al paseo de Sant Joan de Dalt y allí sigo. Treinta años en los que el que yo bauticé como el cementerio de las estatuas sigue prácticamente igual, con una pastelería de menos, dos chinos de más, y cientos de bicis y patinetes, salvo que una de esas estatuas, mi preferida, cuando yo llegué al paseo se hallaba entre Rosselló y Còrsega, subiendo a la derecha, y ahora se halla dos palmos más arriba, subiendo a la izquierda. La estatua en cuestión es la de la Font de la Caputxeta (1922), obra de Josep Tenas. Basta echarle un vistazo para cerciorarse de que si el lobo se ha zampado a la abuelita, ahora será Caperucita quien se meriende al lobo. Entre la Font d’Hèrcules, un monumento al monarca Carlos IV y a su regia señora (el monumento es de 1797 y fue trasladado del paseo de la Explanada al de Sant Joan en 1928), con dos inofensivos leones a ambos lados y el semidiós con su gabardina y su mazo rematando el invento, y el monumento al Corb, que es como las gentes del barrio denominan al monumento a mosén Jacinto (sic), en medio de la Diagonal, la fuente de la Capu-txeta y el llop viene a ser un pequeño oasis de humanidad. Allí solía dejar yo mis libros, libros que había comprado o que me había mandado una editorial generosa; libros, la mayoría de los cuales había leído y no pensaba conservarlos, porque en casa ya no había espacio para ellos y porque las cosas buenas son para compartirlas en la medida de lo posible. En la fuente de la Caputxeta, María Jesús y un servidor hemos dejado montones de libros (el domingo anterior escribía yo en mi Terraza : “El martes, poco antes de la medianoche, dejo libros en la fuente de la Caputxeta” y aquel día y a aquella hora la gente nos aguardaba a mí y a mí mujer, sentados en los bancos del paseo. Según me confesaron algunos vecinos, jamás los defraudé, y ello nos llenaba de alegría. Tras la muerte de María Jesús, en abril hizo seis años, dejé de llevar libros a la fuente de la Caputxeta. Raras veces salgo de noche y a las nueve suelo irme a la cama.

El sábado de la semana pasada, mientras subía por el paseo camino de la terracita del Adonis, donde suelo tomar el aperitivo con mis amigos, me fijé en la fuente de la Caputxeta y vi junto a la estatua un montón de libros, alrededor de una docena. El primer del montón era un ejemplar de Relatos del Delta , de Sebastián Juan Arbó, editado en 1969 por Ediciones G. P. Dentro del libro pillé una hoja en la que se leía: “Los libros están limpios –nadie de la familia se ha infectado– podéis cogerlos con tranquilidad”. Me quedé con el libro de Arbó, que no conocía, y con un ejemplar de El libro de la Selva , de Kipling, traducido al castellano por Ramón D. Perés y editado por Gustavo Gili (1969), para la hija de Julia, la mujer que se ocupa de mi piso. Luego pensé que tal vez había cometido un disparate. ¿Y si los libros estuviesen infectados, no por la generosa familia, sino por todos aquellos que como yo, antes que yo, los habían manoseado, sin guantes, sin lavarse las manos o lo que mande y ordene la autoridad competente? Pero, qué diablos podría importarme, representarme aquel posible disparate ante la satisfacción, el agradecimiento que sentí hacia aquella generosa familia que me devolvía la ilusión con que mi mujer y yo abarrotábamos de libros la fuente de la Caputxeta hace diez, quince años.
Cuando nos fuimos a vivir al paseo de Sant Joan, mi mujer y yo no sabíamos en qué mundo nos habíamos metido. Pero poquito a poco lo fuimos descubriendo y
en gran parte fue gracias a nuestros amigos escritores que, ellos o sus personajes, habían vivido en él. Me refiero a Enrique Vila-Matas, a Javier Tomeo o Carmen Broto, aquel personaje de Juan Marsé que nos mostraba sus espléndidas piernas en la barra del Alaska…

Después de treinta años de vivir en el paseo de Sant Joan, me cuesta no echar mano de los libros para vivir realmente en él. De los libros y de las librerías. En el paseo no hay una Laie, ni una Central, ni una Jaimes, ni una Ona, ni… pero hay libros por todas partes: en la fuente de la Caputxeta, en los quioscos, en el OpenCor, en el Re-Read y ahora, desde hace un mes y pico en el número 161 del paseo, subiendo a mano izquierda, entre Còrsega e Indústria, han abierto una tienda, chica, de la oenegé Llibre Solidari. “ Dona (gratis) o compra (d’1 a 10 euros) llibres de segona mà i col·labora amb el nostre projecte solidari amb les persones més necessitades ”. De la tienda me había hablado el amigo Josep Roca, encantado, diciéndome que había dado con un hermoso libro sobre el pintor Pitxot, de Cadaqués, de la corte de Dalí, dedicado y por dos euros. Y el jueves, otro amigo y vecino, Ramon Felipó i Oriol, me llevaba a la tienda y me presentaba al encargado, el joven Daniel, un venezolano de poco más de treinta años que en el 2015 tuvo que largarse por piernas de Caracas –donde el joven periodista firmaba la sección de libros y pelis del diario El Universal – y refugiarse en nuestro país, donde todas las tardes lo hallaréis en nuestro paseo al frente de una pequeña, limpia y bien, muy bien ordenada tienda de libros de segunda mano. Una tienda solidaria.

Bienvenido, joven amigo Daniel a nuestro paseo. Un paseo en el que estoy seguro de que tanto Marsé como Vila-Matas te dan la bienvenida, como te la daría el amigo Tomeo y tantos otros.
Y yo, que ya sé dónde llevar mis libros.

XAVIER SABATA, el gran cantactor que és el músic d’Avià, SEGONS JAUME RADRIGALES

Una vetllada senzillament preciosa amb Núria Rial i Xavier Sabata


El concert al Palau de la Música va destil·lar qualitat musical als quatre vents


Jaume Radigales



Núria Rial i Xavier Sabata amb Vespres d'Arnadí

Palau de la Música. Festival Grec. 8 de juliol del 2020

L’estiu al Palau està sent una alenada d’aire fresc, molt necessària per a les febres prèvies a uns mesos de grans interrogants. Necessitem més que mai els músics i ells ens necessiten a nosaltres, de manera que l’assistència a bons concerts depassa les intencions estètiques per passar a ser, senzillament, opcions ètiques.
Aquesta és, si més no, la reflexió sorgida després de la preciosa vetllada de dimecres al Palau de la Música, amb la presència de dos grans entre grans: la soprano Núria Rial i el contratenor Xavier Sabata, amb la complicitat d’un conjunt instrumental de gran empenta i entusiasme com Vespres d’Arnadí. Capitanejats pel gran Dani Espasa, d’energia encomanadissa, el concert va destil·lar qualitat musical als quatre vents, gràcies a la tria del repertori i a la brillantor dels resultats en termes interpretatius.
Io t’abbraccio és el duet conclusiu del segon acte de l’òpera händeliana Rodelinda i va ser el que va tancar oficialment el concert –abans de dos bisos–. La feliç fusió dels tres elements (les dues veus i el conjunt instrumental) va ser el fermall d’or en una vetllada en què Händel va ser absolut protagonista a través d’un enfilall d’àries i duets, a més de dues peces orquestrals, cantades per Rial i Sabata.
La soprano manresana, que cada cop més actua a casa nostra (i ja tocava!), va desplegar el bon gust que la caracteritza amb aquella veu de color i emissió naturals, fruit del domini tècnic que li permet recursos com una messa di voce senzillament prodigiosa. Per la seva banda, Sabata va exhibir igualment un estat vocal envejable, amb projecció poderosa i amb aquella expressivitat marca de la casa que revela el gran cantactor que és el músic d’Avià.
Si a això hi sumem l’excel·lent salut dels components de Vespres d’Anardí i la imaginativa i carismàtica conducció de Dani Espasa, és fàcil deduir que, durant poc més d’una hora, vam ser una mica feliços en aquests temps emmascarats d’incerteses. Coses així fan molta falta. Senzillament, gràcies.



AVUI, L'AVIANÈS XAVIER SABATA ACTUA AL PALAU DE LA MÚSICA CATALANA

Io t'abbraccio
Núria Ria i Xavier Sabata, amb Vespres d’Arnadí


07RialSabataArnedi19-20

Fitxa artística

Núria Rial, soprano
Xavier Sabata, contratenor
Vespres d’Arnadí
Dani Espasa, director

Programa

G. F. Händel: Àries i duets d'òpera
Obertura de Tolomeo, re d'Egitto
“Ricordati, mio ben”, de Flavio
“Va tacito e nascosto”, de Giulio Cesare in Egitto
“Piangerò la sorte mia”, de Giulio Cesare in Egitto
Concerto Grosso HWV 318 en Do major 'Alexander's Feast' - Allegro - Largo - Allegro
“Tu del ciel ministro eletto”, de ll triomfo del Tempo e del Disinganno
“Vivi, Tiranno”, de Rodelinda
“Ballo”, d'Agrippina
Matelot-Menuet-Bourrée I & II
“Otton, Otton...Voi que udite il mio lamento”, d'Agrippina
“Scherza in mar la Navicella”, de Lotario
“Io t'abbraccio”, de Rodelinda

HA MORT LLUÍS COMELLAS



Lluís Comellas a l'acte de presentació de la segona edició del llibre Allò que va passar a l’Era d’en Pei (portada a la  foto superior),  a l'Aula de Formació d'Adults del Berguedà, on últimament estudiava anglès. (18/02/2019; Foto: BNG).



Ha mort Lluís Comellas Coma. Tenia 70 anys. El seu pare era conegut per l'àlies "Joan dels Paraigües", perquè en reparava; vivia en una caseta que hi havia al final del parc, a la cruïlla de la carretera de Cardona amb el carrer pla de l'Alemany.
El Lluís era professor, ara jubilat, de dibuix i de música a l’Escola de Treball de Granollers. Havia col·laborat en obres teatre escolar pintant decorats i escrivint-ne la música. Cantava a la Polifònica de Puig-reig. Era afeccionat a l’esquí, a l’escalada, a la poesia (encara que mai n'havia arribat a publicar) i a la narrativa. Va ser un caminador endèmic de tot el Pirineu i, sobretot, del Berguedà. Va publicar un únic llibre, el conte Allò que va passar a l’Era d’en Pei (Centre d'Estudis d'Avià, 2018; del qual es va esgotar la primera edició i se'n va editar una segona). És una història ubicada  a la zona del Berguedà on el Lluís Viladrich va descobrir les petjades de dinosaure: Fumanya, Vallcebre, Fígols...


---------------------------------------------------------
Sonet que l'editor i poeta berguedà Jaume Huch ha publicat al seu compte d'Instagram en record de Lluís Comellas:

La muntanya que un dia et va reptar a fer el cim
ara t'acollirà després de l'escalada:
la pedra no és esquiva, quan bona és la cordada,
i dels dies el cel sap esventar el polsim.

Vençuts els foscos núvols, el paisatge és sublim,
la llum et besa el rostre, la tarda és ben daurada,
i el silenci s'escampa per tota la collada
mentre la pell s'amara d'un amorós plugim.

El piolet reposa, clavat com una estela,
i desprèn un reflex que tot ho cobricela
fins que la teva estrella la nit omple de pau.

El glaç d'hiverns inhòspits ja és font de primavera,
com l'aigua del record que banya la ribera
fins a fondre's al mar que albires com una au.

Jaume Huch
28-6-2020

En record de Lluís Comellas Coma
 


 

ANARQUISME. JOSEP QUEVEDO I ALTRES BERGUEDANS AL LLIBRE DE DAVID CASTILLO



Trobem Josep Quevedo i altres berguedans als agraïments del llibre El tango de Dien Bien Phu (2020), premi Joanot Martorell 2019, de David Castillo. 



------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

El llibre "Parteix d’un miner de Fígols que, quan mor el seu germà, va cap a Barcelona perquè s’ha carregat al capatàs i, a partir d’aquí, són tot d’històries reals i documentades. En bona part, gràcies a Pep Quevedo, que em va obrir moltes portes i em va permetre accedir a documents, seus o d’arxius públics. Un company fonamental." David Castillo.

--------------------------------------------------------------------

 

Entrevista sobre el llibre (El Punt Avui, 09/0172020)

David Castillo. Novel·lista


“Si a un home li dones un fusell, es creu Gary Cooper”




He intentat que la novel·la, tot i que és un gènere subjectiu, 
políticament fos equànime
 

David Castillo (Barcelona, 1961) és un poeta a qui, cada tants anys, li ve de gust barallar-se amb una novel·la. Deu ser de lliurar batalles creatives que la guerra ha acabat sent l’eix central de la seva cinquena novel·la. I, paradoxalment, és un home que abomina la violència, l’explícita; potser per això, per fer-hi front, ha volgut narrar l’horror quotidià de la guerra, el dels homes a peu de trinxera, a El tango de Dien Bien Phu, amb què va guanyar el darrer premi Joanot Martorell de Gandia.

El tango de Dien Bien Phu (a Edicions 62 i a Edhasa, en traducció al castellà de Gemma Brunat) mostra el periple bèl·lic, de supervivència, de dos homes –de molts més, de fet, com ara l’avi de l’autor, que és ben present en el text i en l’esperit de l’obra– entre el 1939, quan fugen després de la Guerra Civil, fins al 1954, en la desfeta francesa a Indoxina. La lectura evoca molts referents d’autors que han narrat la guerra amb visió panoràmica, des de Guerra i pau, de Tolstoi, a Incerta glòria, de Joan Sales, passant per Els nus i els morts, de Norman Mailer. Afegeixin-hi els seus.

Per entendre el present cal conèixer el passat. Vostè posa el focus en els episodis bèl·lics. Quins elements d’interès troba en les trames de guerra?

Estem acostumats a fer les lectures maniquees de la Guerra Civil, de la Segona Guerra Mundial i dels conflictes que toco fins a arribar a Dien Bien Phu, que és la gran desfeta dels francesos a Indoxina. El que he intentat és donar una visió del dia a dia dels soldats, de la tropa, dels pàries, de la gent de la terra davant de les interpretacions de tots aquests conflictes dels historiadors marxistes o de dretes.

I què hi trobarà, el lector?

Són històries d’una reconstrucció severa a partir de les que vaig sentir dels meus avis quan encara era petit. També d’anys d’anar per arxius militars i d’infinitat d’organitzacions: d’omplir quatre prestatgeries de llibres exclusivament sobre aquest tema. He fet un puzle dins d’una novel·la de no-ficció.

Per què novel·la i no un assaig?

Perquè la novel·la dona una llibertat que els llibres d’història, els reportatges, el periodisme sovint no ofereixen. Volia tenir aquest espai per poder desenvolupar una història que fos autònoma, però creant a partir de documents reals.

Ha estat més de deu anys documentant-se i escrivint-la. Què la va posar en marxa?

Tot va començar quan el 2001 vaig presentar No miris enrere, acompanyat de Manolo Vázquez Montalbán i Joan Marsé. Va venir un cantautor de Badalona molt amic meu, Ramon Muns, i va interpretar la cançó Los refugiados del 39. Una cançó que surt en un reportatge de TV3 de Felip Solé Sabaté sobre les platges d’Argelers. Jo l’havia sentida feia molt i ma mare, també, perquè els meus avis van ser a les platges d’Argelers, i em va servir d’excusa per, a partir d’aquest himne d’Argelers, desglossar la història d’aquesta gent que sempre va per la vida a empentes i rodolons.

Molt de tango, doncs.

Sí, de Gardel [riu]. Buscar la lletra de l’adaptació d’Esta noche me emborracho és una de les excuses argumentals.

L’obra comença quan Ribot i Menero marxen.

Sí, quan surten per la Guingueta d’Ix. De Puigcerdà a la Guingueta, amb les columnes llibertàries (l’antiga columna Durruti i l’Ascaso), fins que alguns dels protagonistes acaben, després de reenganxar-se, a la batalla de Dien Bien Phu.

El narrador de fons és vostè. Bé, Dani Cajal.

Soc molt supersticiós. Dani Cajal em va donar sort en les primeres novel·les: El cel de l’infern va rebre el premi Crexells el 1999 i No miris enrere, el Sant Jordi, i van tenir molt bona acollida. Però la sort es va acabar i amb les següents novel·les que he fet sense Cajal [El mar de la tranquil·litat, 2010, i Barcelona no existeix, 2014] no m’he menjat ni un torrat, i això que, segurament, sabia escriure millor. Per aquest motiu vaig decidir confiar de nou en ell. El protagonista podria ser qualsevol, podria no tenir nom... No ha anat malament, perquè he guanyat un premi important, el Joanot Martorell.

Amb aquest ‘alter ego’ és com es troba més còmode, no?

De fet, no em trobo còmode fent novel·la. Em sento còmode fent versos. La novel·la requereix una disciplina, et fa entrar en una dimensió en què jo em grillo molt. Adopto la veu del personatge narrador i acaba sent demencial. Un poema, un article, el pots fer en un moment i, després, millorar-lo. En una novel·la, vas i vens, la deixes i la tornes a agafar, et bloqueges, en comences una altra i la fiques al calaix, la recuperes... És el que em va passar amb aquesta –i també amb la primera, El cel de l’infern–, que vaig trigar anys a enllestir-la.

Molta feina, moltes hores...

Per això espero que tingui repercussió, perquè, cas que no, estic millor passejant per les muntanyes del barri, fent poemes, recitals i conferències. No necessito ficar-me en una cosa tan complicada.

Que s’ha complicat més per la recerca a l’arxiu de Salamanca.

No només allà. També en arxius de Madrid, d’Alcalá de Henares, de l’Estat francès, d’Amsterdam... De tot arreu.

Una part essencial de l’obra són els testimonis orals. La majoria apareixen amb els noms reals. Com els va conèixer?

Alguns ja els coneixia feia anys. Per exemple, el primer dia que vaig anar a la universitat, vaig coincidir amb un noi, Joan Escanilla Rull; resulta que, després de la Guerra Civil, el seu pare va estar amb els meus oncles compartint cel·la de condemnats a mort a la presó de Torrero, a Saragossa. Als meus oncles els van matar i al seu pare, no. Així, hi ha molts testimonis amb què he parlat. I tot d’històries bèsties que he mirat de posar en ordre d’una manera documentada, que a Catalunya costa, perquè fora els arxius estan bastant millor.

Qui serien els dos protagonistes principals? Ribot i Menero? En qui es va inspirar?

Són personatges que he conegut, d’alguna manera. Al que anomeno Ribot li vaig canviar el nom perquè no el recordo i els meus familiars que el podrien recordar són morts. Li vaig posat Ribot per la sensació que tenia mentre anava retallant i retallant la novel·la. No podia ser de dues mil pàgines perquè ningú no l’hauria publicada!

Tot el que surt és real, doncs.

Parteix d’un miner de Fígols que, quan mor el seu germà, va cap a Barcelona perquè s’ha carregat al capatàs i, a partir d’aquí, són tot d’històries reals i documentades. En bona part, gràcies a Pep Quevedo, que em va obrir moltes portes i em va permetre accedir a documents, seus o d’arxius públics. Un company fonamental.

Ha de ser complicat sintetitzar tanta informació acumulada i que l’obra funcioni narrativament.

És una merda, perquè, si em presento a un premi amb una novel·la de dues mil pàgines, no el guanyo. El que faig no interessa, busquen un altre perfil de novel·lista. Si vas amb una història com aquesta, algun dels escassos directors literaris que queden et dirà que està molt bé l’esforç i la història, però a mi de seguida em van clavar la llufa de no ser comercial, de ser massa intel·lectual. I he venut milers de llibres! En novel·la, jo no faig parlar els cabirols, ni parlo amb les plantes, ni descric que obro la nevera per veure si hi ha pernil dolç [riu]. Per mi, aquesta novel·la és com un còmic d’Hazañas bélicas amb amor.

Al text, llegim que l’obra no té intenció de revenja ni de ser alliçonadora. Què ha après o entès mentre ha ‘viscut’ dins la novel·la, però?

Ara diré obvietats. He après que la Guerra Civil la va guanyar el més bèstia. I que si l’haguessin guanyada uns altres, segurament també haurien passat coses ben funestes. He estat més conscient que la Segona Guerra Mundial va ser un desastre que va calmar Europa després de segles de conflictes greus. L’obra està vista des del punt de vista del poble i, si agafem els treballadors de l’època, segurament set de cada deu eren dels sindicats únics de la CNT, però no és un llibre de propaganda anarquista, ni molt menys, perquè és força crític. He volgut mostrar també el comportament salvatge d’alguns homes.

Podríem dir que és la condició humana, dominar i destruir?

Si a un home li dones un fusell, una pistola, una bomba, es creu Gary Cooper i intenta imposar la seva opinió, la seva visió de la justícia, per sobre de la dels altres. Tot i això, he intentat que la novel·la, que és un gènere subjectiu, políticament fos equànime.
------------------------------------------------------------------------------------------

Sinopsi de El tango de Dien Bien Phu:

Des de la sortida de les columnes llibertàries per la frontera el 1939 fins a la desfeta fran­cesa al Vietnam el 1954, El tango de Dien Bien Phu és una novel·la coral que explora en les biografies de personatges anònims tots els accents dels lluitadors que no van tenir por de la derrota.
A través de les investigacions de Dani Cajal, a qui ja coneixíem per les novel·les El cel de l’infern (premi Crexells 1999) i No miris enrere (premi Sant Jordi 2001), el relat reconstrueix, a partir de testimonis directes, llibres de memòries i documents d’arxius militars, tota la peripècia d’una generació que va patir la Guerra Civil, els camps de concentració fran­cesos, la Segona Guerra Mundial i, en molts casos, la continuació en els conflictes de la postguerra.
L’excusa de la recerca de la lletra d’un tango de Gardel, que va ser l’himne d’Argelers, li serveix al narrador per revisitar escenaris i moments gairebé oblidats d’alguns dels epi­sodis més sagnants del segle XX, que van tenir com a protagonistes molts dels nostres ascendents. Sense cap voluntat de revenja, la novel·la desfà les interpretacions heroiques i, sense jutjar, ofereix un retrat dels comba­tents sense aspiració de glòria.
(Font Edicions 62)
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

 Biografia de David Castillo a la Gran Enciclopèdia Catalana

 En la seva adolescència participà activament en els moviments contraculturals que nasqueren a Barcelona en els anys immediats a la mort del dictador Franco, en el moment de la transició cap a la democràcia, una intensa experiència vital que és a la base de les seves novel·les, El cel de l’infern (1999), premi Crexells, No miris enrere (2002), premi Sant Jordi, el poema narratiu El llibre dels mals catalans (2010), El Mar de la Tranquil·litat  (2010), Barcelona no existeix (2014) i El tango de Dien Bé Phu (2020, premi Joanot Martorell 2019). Com a poeta ha publicat La muntanya russa (1992), Tenebra (1994), Game Over (1997), premi Carles Riba, El pont de Mühlberg (2000), Menta i altres poemes (2005), Esquena nua (2005), i Doble zero (2011). És autor de l’antologia Ser del segle. Antologia dels nous poetes catalans (1989), d’una biografia de Bob Dylan i dirigeix, des de l’any 1989, el suplement de llibres i cultura del diari Avui. Als anys noranta dirigí la revista Lletra de canvi. Ha estat també fundador de la Setmana de Poesia de Barcelona (1997), de la qual és també director.